Gallina ponedora junto al nido en el galpón, al lado una bandeja de huevos

Enfermedades de las ponedoras que es mejor prevenir que tratar: viruela, parásitos e infecciones

Signos de viruela aviar, lombrices, piojos y ácaros, cómo distinguir una enfermedad de una muda normal y qué medidas de prevención rinden más que el tratamiento.

Toda granja llega al momento en que una gallina se queda esponjada y los huevos bajan. Casi siempre hay detrás unas pocas causas conocidas: enfermedad viral, parásitos internos y externos, infección bacteriana. Tratarlas es más difícil y caro que prevenirlas.

Importante

Este artículo ayuda a detectar un problema a tiempo, pero no reemplaza al veterinario. El diagnóstico y los medicamentos los decide el veterinario.

Viruela aviar

Una enfermedad viral que se presenta de dos formas. Forma cutánea: nódulos y costras en la cresta, las barbillas y alrededor de los ojos. Forma húmeda (diftérica): membranas y placas en la boca y la garganta, respiración dificultosa, poco apetito. El virus lo transmiten mosquitos y otros insectos picadores, por eso los brotes son más comunes en la temporada cálida.

No hay cura específica: se da cuidado de apoyo y se previenen las complicaciones bacterianas. La protección principal es la vacunación. Anote el calendario con anticipación; contamos cómo hacerlo por separado.

Parásitos internos

Las lombrices y las coccidias le quitan alimento al ave y la debilitan. Signos: pérdida de peso con apetito normal, heces sueltas (a veces con sangre en aves jóvenes), cresta pálida, menos huevos. La coccidiosis es especialmente peligrosa para los pollitos, por eso la cama limpia y los bebederos secos importan en las primeras semanas de vida.

Parásitos externos

¿Enfermedad o muda?

En otoño las gallinas pierden plumas y la postura baja: es normal. La enfermedad se nota por el decaimiento, la falta de apetito, las heces sueltas, la respiración difícil, las placas y lesiones en la cresta y la boca. Si tiene dudas, abra el análisis de por qué las gallinas dejan de poner.

Prevención que rinde

  1. Ponga en cuarentena las aves nuevas 2–4 semanas, lejos del lote.
  2. Lave y desinfecte el galpón, las perchas y los nidales, y cambie la cama.
  3. Deles arena o ceniza para el baño de polvo: les ayuda a combatir los piojos por sí mismas.
  4. Ventile sin corrientes para que el galpón no esté húmedo (sobre el ambiente).
  5. Desparasite según el calendario del veterinario, no “por si acaso”.
  6. Vacune y lleve un registro.

Qué registrar

En EggPulse puede registrar vacunas, mortalidad e inspecciones para cada galpón. Si la mortalidad o una caída de la postura empieza justo después de llegar aves nuevas, la causa se encuentra más rápido.